El hermoso pueblo de El Pinar es la puerta al sur de la isla. Nada más enfilar la carretera que desde la capital herreña lleva a este núcleo, impresiona su paisaje rural de pequeñas huertas y prados salpicados de higueras y almendros. El Pinar está situado al borde de grandes bosques de pinos y en sus cotas más bajas presenta un paisaje agreste de malpaíses volcánicos. Un pueblo que mantiene la esencia de la vida tradicional herreña, basada en la agricultura, la ganadería y la actividad artesana.