El Hierro esconde un pulmón verde en la parte más alta del territorio ofreciendo al visitante algunas rutas imprescindibles para completar la visión de una isla donde reinan los volcanes y los acantilados esculturales. Nos lo muestra el propio mirador de La Llanía, con vistas extraordinarias al Valle del Golfo.
El sendero de La Llanía es uno de los más populares de la isla donde el caminante se adentra en bosques de cuento que brotan entre volcanes.
Troncos revoltosos se enredan formando paisajes de fábula donde habitan duendes y hadas, pero también brujas que danzan por la noche en los bailaderos.