El Parque Natural de Tamadaba es uno de los territorios menos alterados por la mano humana de la isla de Gran Canaria. Sus 7.500 hectáreas se extienden de cumbre a costa en el extremo occidental de la isla, dentro de un espacio declarado por la Unesco como Reserva de la Biosfera. El visitante puede elegir entre los fabulosos bosques naturales de pino canario autóctono de las cumbres, los vertiginosos acantilados de su casi inaccesible costa y la rica biodiversidad de sus barrancos.