Situada en un paraje virgen y aislado, como la mayoría de las playas de La Graciosa. Se accede a ella a pie, tras un larga caminata (60min), en bicicleta (30 minutos) o en el servicio de taxi de La Graciosa (10 minutos) siguiendo la ruta hacia el este, después de Pedro Barba.
La playa de La Lambra o del Ámbar es un lugar salvaje, muy poco frecuentado, donde el visitante disfruta de la naturaleza en su estado más virgen. Lo bonito de esta playa es el contraste entre las rocas volcánicas y el color blanco de su fina arena. Es un lugar ideal también para disfrutar del paisaje dunar que tanto caracteriza a las Islas Canarias.