Es la capital del municipio de Garafía, y posee tierras fértiles muy aptas, por sus pastos, para la ganadería, especialmente vacuno y caprino para la producción de un queso artesanal de gran calidad. El Molino de Viento de Garafía es un ejemplo del compromiso con la tradición de los vecinos. Estos molinos se utilizaban en La Palma para hacer el gofio y eran importantes puntos de encuentro para sus gentes.