Mirador de Abrante

Cuatrocientos metros más abajo, y en ausencia de nubes, se ve el pequeño valle de Agulo, con sus racimos de casas y terrazas agrícolas, encajonado entre riscos casi verticales y abierto al océano Atlántico. A lo lejos, se divisa Tenerife. Cabe recordar que para visitar el mirador se necesita vehículo, ya que está lejos de las rutas principales.